Pilar de la Ciberseguridad de los dispositivos IoT

Vivimos en un mundo marcado por la conectividad constante. Los equipos radioeléctricos, como smartphones, dispositivos IoT, routers, juguetes inteligentes o terminales de pago, forman parte ya de nuestra vida cotidiana. Estos dispositivos utilizan tecnologías inalámbricas como Wi-Fi, Bluetooth, NFC o LTE para comunicarse entre sí y con redes externas, lo que les permite ofrecer funcionalidades avanzadas y experiencias personalizadas.

Sin embargo, esta conectividad también los convierte en vectores potenciales de riesgos cibernéticos. La creciente sofisticación de los ataques, la exposición de datos personales y la posibilidad de que dispositivos mal configurados o vulnerables afecten la integridad de redes enteras han llevado a los reguladores europeos a reforzar los requisitos de seguridad.

En este contexto, la ciberseguridad ya no es una opción, sino una obligación. La Unión Europea ha respondido a esta necesidad mediante la actualización de la Directiva RED (Radio Equipment Directive), incorporando exigencias específicas para proteger tanto a los usuarios como a las infraestructuras digitales mediante el Reglamento Delegado (UE) 2022/30. La nueva norma EN 18031 surge como respuesta técnica a estos desafíos, proporcionando un marco armonizado para garantizar que los equipos radioeléctricos sean seguros, confiables y respetuosos con la privacidad.
 
Objetivo de la norma EN 18031
La norma EN 18031 establece los requisitos mínimos de ciberseguridad que deben cumplir los equipos radioeléctricos para proteger:
  • Las redes de comunicación frente a daños o uso indebido.
  • Los datos personales, incluyendo información de tráfico y ubicación.
  • Las transacciones digitales frente a fraudes.

Esta norma armonizada permite a los fabricantes demostrar conformidad con los artículos 3.3(d), (e) y (f) de la Directiva RED, facilitando el acceso al marcado CE.
La norma se divide en tres partes complementarias:
  • EN 18031-1: Requisitos para evitar que el equipo dañe la red o la utilice de forma no autorizada.
  • EN 18031-2: Salvaguardas para proteger la privacidad y los datos personales del usuario.
  • EN 18031-3: Medidas para prevenir el fraude en dispositivos que gestionan dinero o valor digital.
 

Como hemos introducido inicialmente, la norma aplica a una amplia gama de dispositivos, entre ellos:
  • Equipos IoT conectados por Wi-Fi, Bluetooth o LTE.
  • Wearables y dispositivos médicos personales.
  • Juguetes inteligentes y asistentes domésticos.
  • Terminales de pago, smartphones y dispositivos con funciones de monedero digital.

Los fabricantes deben realizar un análisis de brechas frente a la norma, implementar controles técnicos como cifrado, arranque seguro y gestión de credenciales, y documentar todo el proceso de diseño y evaluación de riesgos.

Más en detalle, la norma EN 18031 establece un conjunto de medidas técnicas y organizativas que los fabricantes de equipos radioeléctricos deben implementar para garantizar la seguridad de sus productos en tres áreas clave: la protección de las redes, la privacidad de los datos personales y la prevención del fraude digital:
  • Protección de la red

Los dispositivos radioeléctricos deben operar de forma segura dentro de las redes a las que se conectan, evitando comportamientos que puedan comprometer su integridad o disponibilidad. Para ello, la norma exige arranque seguro , actualizaciones firmadas digitalmente, control de acceso robusto, gestión segura de credenciales y protección contra ataques de denegación de servicio (DoS). Estas medidas buscan evitar que los dispositivos se conviertan en puntos vulnerables dentro de las infraestructuras digitales.
  • Protección de datos personales y privacidad

La norma reconoce que muchos dispositivos radioeléctricos procesan información sensible del usuario, como datos de ubicación, tráfico o salud. Para proteger esta información, se establecen medidas como cifrado de datos en tránsito y en reposo, control de permisos y acceso a datos, minimización de datos, protección de la ubicación o capacidad de detección y notificación de incidentes. Estas medidas refuerzan el cumplimiento del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) y fomentan la confianza del usuario.
  • Prevención del fraude digital

Los dispositivos que gestionan pagos, dinero electrónico o activos digitales deben incorporar mecanismos que garanticen la integridad de las transacciones. La norma contempla autenticación multifactor (MFA), validación criptográfica de transacciones, protección física contra manipulaciones, registro de auditoría o bloqueo remoto. Estas medidas son esenciales para proteger tanto al usuario como al ecosistema financiero digital.
A partir del 1 de agosto de 2025, todos los productos afectados han de cumplir con los requisitos de ciberseguridad establecidos en la Directiva RED. Para demostrar conformidad, los fabricantes pueden optar por:
  • Autocertificación, si se cumple completamente la norma armonizada.
  • Evaluación por un organismo notificado, en casos más complejos o cuando se aplican soluciones alternativas.

En definitiva, la norma EN 18031 representa un avance significativo en la protección de los usuarios y las infraestructuras digitales en Europa. Su implementación no solo es una obligación legal, sino también una oportunidad para que los fabricantes refuercen la confianza en sus productos y se posicionen como líderes en seguridad tecnológica. Prepararse con antelación y adoptar un enfoque proactivo será clave para afrontar con éxito el nuevo marco regulatorio.
 

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