IA personal vs. IA empresarial: El salto que la mayoría de las compañías no se atreven a dar.

Redefiniendo el futuro: El Salto de la IA Personal a la Empresarial
La IA ha dejado de ser una promesa futurista para convertirse en una fuerza transformadora. Voces destacadas en la industria, desde líderes de tecnología a visionarios como Sundar Pichai (CEO de Google), sugieren que estamos en un punto de inflexión sin precedentes, más importante que la electricidad o el fuego en el desarrollo humano. Se habla de la posibilidad de alcanzar hitos como la colonización de Marte, la erradicación de enfermedades o la automatización total de procesos con la AGI (Inteligencia Artificial General) en un futuro no muy lejano (<10 años). Aunque estas predicciones pueden parecer irreales, la realidad es que la capacidad de investigación e innovación se ha multiplicado de forma exponencial.

Hoy en día, hay IA que diagnostica en algunos ámbitos con mayor precisión que un médico, incluso superando la colaboración entre el médico y la máquina. Además, miles de millones de personas la usan de forma habitual, ayudándolas a hacer cosas que parecían increíbles, como ganar un Premio Nobel gracias a la IA de Google por descubrir la estructura de las proteínas (Demis Hassabis), un concurso de la NASA de 1 millón de euros ganado por una española o crear anuncios publicitarios en menos de 4 días (Volvo o Tesla).

 
La paradoja de la IA: Adopción masiva, uso mediocre y potencial enorme
A pesar de esta adopción masiva a nivel individual, la integración de la IA en el ámbito empresarial avanza a un ritmo mucho más cauteloso, y a la vez, con graves problemas de seguridad. Sam Altman, CEO de OpenAI, declaraba que el 98,5% de los usuarios usaban mal esta tecnología, y sin embargo es más fácil que usar Excel o PowerPoint. Mis propios hijos, de 4 y 6 años, la usan sin problema para crear sus dibujos para colorear.
La responsabilidad de las empresas es tomar las riendas de la IA para evitar problemas de seguridad y convertirla en una ventaja competitiva real. Sin embargo, se suele enfocar con grandes anuncios en prensa de inversiones millonarias que no se materializan, o con los programas de adopción que se quedan en la fase de buenas intenciones. Delegan la responsabilidad a las personas sin darles las herramientas ni el conocimiento adecuado. El impacto y el ROI, por lo tanto, suele ser bajo: resúmenes, correos, generación de imágenes y poco más.

El verdadero salto cualitativo se produce al pasar de la IA del escritorio a la IA de la empresa. Para ello, es fundamental apostar por proyectos tangibles que redefinen los procesos de negocio. Los quick wins son esenciales. Estos pequeños éxitos nos permiten articular soluciones escalables y seguras, centrando a las personas en tareas más estratégicas y humanas, y no en las labores repetitivas de bajo valor.Para ello, las empresas necesitan apoyarse en partners estratégicos le ayuden en la adopción, de forma segura y escalable, y con un alto conocimiento técnico y funcional. Por ejemplo, para orientar a las empresas se suelen hacer una sesión de inspiración y formación, y otra más de trabajo con Design Thinking, para definir un roadmap ordenado de casos de alto impacto, cuantificados y priorizados. Identificar estas acciones clave en poco tiempo y llevarlas a la acción es fundamental para la difusión del impacto de estas tecnologías a nivel personal y empresarial.

Crear herramientas para empleados, clientes o partners que aporten valor y eficiencia es clave para que la vean como un aliado que les ayuda en el día a día, en la automatización de tareas, la toma de decisiones informada o la obtención de conocimiento. Además, las últimas novedades en el mundo de los agentes llevan la automatización a otro nivel. Estos sistemas permiten un grado de personalización, automatización y desempeño sin precedentes, siempre soportados por las personas, con arquitecturas argénticas con “human in the loop”.
El potencial de la IA no se limita a un único departamento y el verdadero reto no es la tecnología, sino la cultura, el liderazgo y las personas. El impacto exponencial se da cuando se utiliza en todas las áreas de la organización, creando un impacto real y medible.

Área Financiera: permite optimizar las operaciones y obtener un mayor control. La IA facilita la automatización de procesos repetitivos como la conciliación de facturas o la auditoría de gastos, liberando al equipo para que se enfoque en la generación de insights estratégicos, la detección de anomalías o la previsión financiera, permitiendo un mayor control sobre las finanzas.

Recursos Humanos (RRHH): ayundando en todo el ciclo de vida del empleado. Desde la optimización del proceso de selección y onboarding hasta la gestión de consultas sobre vacaciones, beneficios o trámites internos. La IA facilita la vida de los empleados en general y a los gestores de talento les permite centrarse en la fidelización y el desarrollo de las personas.

Marketing y comunicaciones: Re-escribiendo la forma de conectar. La IA permite una hiper-personalización de campañas, la optimización de los canales de comunicación y la mejora de la atención al cliente, proveedores y partners a través de asistentes conversacionales. Esto no solo mejora la experiencia del cliente y resto de intervinientes, sino que también crea relaciones más sólidas y rentables.

Industria: Con más de 50 casos de uso en este sector, se ha visto cómo la IA puede generar un impacto inmenso. Un ejemplo notable es el mantenimiento de activos, donde la IA no sólo analiza datos de sensores para anticipar fallos y evitar paradas de producción, sino que también ayuda a los empleados a realizar el mantenimiento, guiando el proceso y desenmarañando las complejidades de miles de máquinas, procesos, manuales y materiales. Otro caso es en la gestión de ESG (Environmental, Social, and Governance), donde la IA automatiza la recolección de datos y la monitorización de la huella de carbono, simplificando un proceso complejo y permitiendo tomar decisiones más sostenibles.

Actualmente la IA está ayudando a numerosas empresas a transformarse, a pertenecer a ese selecto grupo de compañías donde la IA tiene un alto impacto, bajo riesgo y una ventaja competitiva. ¿Quieres dar un salto en productividad y eliminar riesgos empresariales? En BDO, nos impulsa nuestro propósito People helping people como motor del éxito.

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