Con motivo del 20 de febrero, y por ende, del Día Mundial de la Justicia Social

Aunque pueda parecerlo el 20F no es una fecha simbólica, sino que es un recordatorio anual de la equidad, la dignidad y el respecto a los derechos fundamentales para la convivencia pacífica y el progreso de todas las naciones.

En palabras mundanas lo que trata de recordarnos es que es importante que exista acceso a un trabajo decente, que los niños puedan ir a la escuela sin importar su origen, y de que las familias tengan la seguridad económica necesaria para prosperar.

Lo cierto es que quien siga estas líneas se estará planteando ¿qué hace un equipo de laboralistas trayendo esta materia a estas breves líneas?

Dicho lo anterior, a lo que no le quitaría, ni punto, ni coma ni razón, lo cierto y verdad es que las materias laborales tienen un hueco especial en el 20F, y es que al final, de lo que se trata es de concienciar a la población de la necesidad de erradicar la pobreza, promover el empleo pleno, el acceso a un trabajo decente, la igualdad entre sexos, el acceso al bienestar social y, por ende, de hacer posible el acceso a la justicia social (valga la redundancia) para todos. Todas y cada una de estas materias, de un modo u otro, ocupan nuestra mesa de trabajo, día a día.

Aunque desde el año 2007 desde la ONU se trabaja activamente en esta materia, especialmente desde el año 2022 uno de los lemas se ha centrado en “lograr la justicia social a través del empleo formal”. Lo cierto y verdad es que seguimos arrastrando las consecuencias que dejó el covid 19 cuando como consecuencia de la pandemia miles de trabajadores perdieron su trabajo y con ello su fuente de ingresos.  En un intento de ayudar a que la situación mejorara, desde la ONU invitó a los estados a elaborar y aplicar aquellas políticas que garantizaran la protección de comunicades y grupos de trabajadores que pudieran resultar vulnerables como, por ejemplo: autónomos, inmigrantes y trabajadores poco cualificados.

Junto con este impulso al proceso de recuperación también se procuró el empleo pleno y digno. El acceso al trabajo de calidad. Al fin y al cabo, en el día a día colaboramos a ello con nuestras normas laborales que permiten dar derechos tanto a empleados como a empresas, y ayudan proteger todas aquellas circunstancias y condiciones laborales que permitan cierta protección personal y social. Al hablar de esto hablamos de protección sanitaria, prestacional, de horarios adecuados, de evitar sobrecargas de trabajo injustificadas o incluso de garantizar unas medidas de prevención de riesgos que nos den seguridad y bienestar.

Otro ejemplo de ello sería la igualdad de género que forma parte de las materias matrices sobre las que a día de hoy giran las relaciones laborales, de ahí que los planes de igualdad y las políticas equitativas sean materia que nos ocupa de manera recurrente, y que por imperativo legal, ha hecho que dejen ya de entenderse como un comodín un tanto baladí.

Por otro lado, no cabe dejar de poner atención en la propia equidad en el trabajo ya que el trabajo y el empleo debe contemplarse como una herramienta vital para el desarrollo personal y familiar. Todo lo anterior implica recibir un salario justo por el trabajo realizado, contar con condiciones laborales más seguras y contar con la libertad de expresar preocupaciones laborales. El reflejo diario que ve por ejemplo en la obligación de que las empresas cuenten con registro retributivo y que exista justificación en cuanto a las diferencias que puedan darle. También lo vemos en la implementación de canales de denuncias o de protocolos y/o políticas anti acoso que además de promover un trato justo y digno en cualquier ámbito laboral y/o profesional también dan la posibilidad de que las personas otorgándoles ciertas garantías pueda manifestar o poner en conocimiento de superiores jerárquicos aquellas circunstancias que exceden de los buenos modos, formas y el respeto tanto a las personas como a la dignidad de estas.

Aunque parezca un tópico la justicia social se construye día a día con acciones honestas y decisiones conscientes, por ende, si podemos ayudarte a que desde tu empresa se trabaje en contribuir y mejorar la “justicia social”, estaremos encantados de poder ayudaros.