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LAS 10 TENDENCIAS DEL SECTOR FITNESS EN ESPAÑA

17-06-2019

Un mundo en el que se están imponiendo hábitos de consumo cada vez más saludables, con cambios demográficos que apuntan hacia una mayor longevidad de la población y la creciente transformación digital que están asumiendo las empresas, implica que todo el tejido industrial español y, en concreto, el sector fitness se enfrente a una oleada de cambios. 

El gran reto en 2019 para las empresas será abordar la concentración hacia la que apunta el mercado del fitness español. Los movimientos corporativos, mediante las fusiones o adquisiciones de empresas o las compras de nuevos centros, es la tendencia que cambiará la radiografía actual del sector. 

Ante un sector tan atomizado como es la industria del fitness, es necesario la consolidación del sector con la creación de nuevos operadores con el suficiente tamaño para poder competir en un mercado cada vez más global. Para poder ser competitivo es fundamental invertir en innovación, en marketing y, sobre todo, en internacionalización.

En este proceso de operaciones corporativas hacia el que se mueve el sector, será determinante la entrada de nuevos players que ven en la industria fitness española un elevado potencial de crecimiento. En este sentido, detrás de varias operaciones corporativas se encuentran firmas de inversión de capital privado (Private Equity) que apuestan con mayor intensidad por esta tipología de negocio en vistas de su consolidación. La entrada de nuevos operadores terminará por producirse, lo que contribuirá a intensificar la tendencia actual enfocada hacia de concentración.

No obstante, la entrada de nuevos actores en la industria conllevará, inexorablemente, a la personalización y la especialización de los servicios ofertados con el fin de atraer nuevos clientes. De este modo, la elevada competencia está llevando a los operadores tradicionales a convertirse en líderes de nicho tanto en disciplinas deportivas como en el perfil de los clientes.

El sector fitness seguirá consolidándose en 2020 e incluso sofisticándose. A medio plazo, será una industria en la que se empezaran a sumar segmentos de población que no practican actividad física de forma recurrente, lo que permitirá a los operadores explotar nuevos nichos y mejorar sus umbrales de rentabilidad.

Es justo la atracción de nuevos perfiles de clientes, lo que el sector pretende conseguir a lo largo del ejercicio. De esta manera, el público femenino y la llamada silver economy (55 años o más), se convierten en nuevos colectivos de interés para el sector. En esta línea, las empresas cada vez apuestan más por fórmulas de patrocinio de eventos deportivos que contribuyen, por otra parte, a revalorizar la imagen de marca y a generar nuevos modelos de negocio como es el asesoramiento a quienes practican deporte.

Los clubes sociales y la experiencia del cliente es otra de las tendencias a la que se sumarán las compañías del sector fitness nacionales. Una gran parte del sector no solo busca ampliar la tipología de sus abonados, sino también ampliar la oferta de servicios que pueden ofrecer ajenos al deporte y relacionados con la socialización y el entretenimiento, mejorando así la experiencia global para el cliente. De esta manera, cursos de formación, organización de viajes, celebración de eventos o servicios de belleza empiezan a formar parte de la cartera de muchas empresas con el objetivo final de prestar mayor cobertura a los usuarios y atraer nuevos clientes.

En este sentido, el sector del fitness en España apunta hacia la transversalidad y el refuerzo de su presencia en otros segmentos del mercado. Al respecto, empresas aseguradoras, clínicas de nutrición o centros de belleza apuestan por ofertar en sus propios centros servicios deportivos. Esto conllevará a las compañías fitness a establecer nuevas alianzas estratégicas, al tiempo que favorecerá la venta cruzada.

Con este gran abanico de productos y servicios, los precios se convierten en un punto clave. No obstante, aunque el mercado apunta hacía una mayor tensión de las tarifas, el precio ha dejado de ser el único reclamo ante el consumidor que empieza a estar dispuesto a pagar un plus por la calidad de los servicios y la especialización. Así, se consolidan también otras fórmulas como es el formato “pay as you go” (sin cuotas de suscripción).

Al mismo tiempo, el informe revela que las empresas del sector continuarán apelando a las Administraciones Públicas para conseguir ventajas fiscales y situar el IVA en el tramo reducido del 10 %. No obstante, el informe revela que el 70 % de los operadores considera que esto no llegará a producirse en los próximos años.

Otro de los grandes cambios son las plataformas de intermediación, un novedoso actor que gana cuota de mercado pero que los operadores más tradicionales observan con cautela. A pesar de aportarles nuevos abonados, estos acceden a los centros con tarifas más competitivas generando una discriminación con el cliente directo. Por otra parte, las plataformas permitirán dirigirse tanto al cliente corporativo como al final, lo que supone un gran reto para la fidelización.

La transformación digital se presenta como otra de las grandes tendencias en 2019. Aunque los operadores hacen uso de las tecnologías como forma de relacionarse con sus clientes, el desafío será utilizar las nuevas herramientas de la Cuarta Revolución, como la Inteligencia Artificial o el big data, para crear gimnasios 4.0 capaces de anticipar, por ejemplo, cuando un usuario pretende darse de baja y anticiparse con soluciones efectivas, innovando y rentabilizando las acciones de marketing.

El informe de BDO “El mercado del fitness en España: Hacia un nuevo mapa”, ofrece una visión sobre los retos, riesgos y modelos de negocio de uno de los sectores con mayor proyección económica. 

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