EL CFO Y LA TECNOLOGÍA AL SERVICIO DE LA TRANSFORMACIÓN EMPRESARIAL

En el ámbito de la gestión empresarial hay numerosos factores que inciden en la evolución de las principales magnitudes del negocio, y por lo tanto en la toma de decisiones. El mercado y la competencia, el regulador y los cambios normativos, la evolución de la tecnología, el entorno geopolítico, los cambios demográficos o los hábitos de consumo, etc. Son pues numerosas las variables que impactan en el día a día de cualquier actividad empresarial. 

El factor determinante, no sólo del éxito, sino de la supervivencia de cualquier empresa, reside en la capacidad de sus gestores de adaptar y transformar su organización para competir con éxito en un entorno tan cambiante y competitivo. La base para operar esa transformación, debe residir principalmente en la calidad y accesibilidad de la información, económica y de gestión, que nos permite entender cómo evoluciona nuestro negocio y por lo tanto, sobre qué palancas (clientes, proveedores, personal, etc.) debemos orientar dicho cambio. 

La tecnología se convierte en un factor crítico para cualquier organización empresarial, independientemente de su tamaño, sector, o geografía. Se hace imprescindible disponer por tanto de unos sistemas de gestión que nos proporcionen rápidamente información de calidad, precisa y adecuada, para tomar las decisiones correctas en el momento oportuno. 

¿Qué dos cuestiones básicas debemos considerar a la hora de implementar nuevas herramientas de gestión y control?:

  1. Identificación de las actividades clave del negocio: procesos estratégicos, operativos y de soporte
    1. Actividades para conocer nuestro mercado (necesidades de los clientes, motivación de compra, hábitos de consumo, ...)
    2. Actividades relacionadas con nuestros productos y servicios (producción, calidad, cadena de suministro , ...)
    3. Actividades relacionadas con atraer y retener (publicidad y promoción, imagen de marca, nuevos productos y servicios, …)
    4. Actividades relacionadas con la gestión del negocio (RRHH, organización, sistemas, etc) Debemos identificar las actividades que definen y diferencian en el mercado a nuestra Compañía. Son clave las actividades que desarrollan nuestra propuesta de valor y que hacen que los clientes nos elijan sobre el resto de opciones del mercado. Normalmente se tratará de actividades difíciles de imitar por nuestros competidores, bien sea por nuestro dominio del proceso de producción, de los canales de distribución, por la relación con los clientes, o cualesquiera otros factores relacionados con nuestro negocio.
  2. El entendimiento de los procesos financieros, y su alineamiento con las actividades clave del negocio. El Departamento de Administración y Finanzas, es el encargado de traducir todas las operaciones corrientes de la Sociedad al “lenguaje económico”. A través del registro contable de dichas operaciones en los sistemas informáticos, obtendremos la base de información sobre la que desarrollar las herramientas que nos permitirán analizar la situación y evolución de nuestro negocio:
    1. Elaboración y actualización de los presupuestos.
    2. Elaboración del plan financiero y de optimización del capital. 
    3. Elaboración del modelo de contabilidad analítica y de gestión (precios, costes, rentabilidad)
    4. Establecer el procedimiento de compras y control del gasto.
    5. Establecer procedimientos de control interno (evitar riesgos, fraude, etc.).
    6. Garantizar el cumplimiento de las obligaciones legales, fiscales y regulatorias 

El CFO, como responsable de la gestión y producción de la información operativa y económica, debe liderar la evolución tecnológica necesaria para el desarrollo de la estrategia de crecimiento (o simplemente supervivencia …) de su compañía. Desde un punto de vista de aportación de valor, el CFO es el encargado de implementar las herramientas de gestión necesarias para garantizar la calidad y accesibilidad de la información, y facilitar así la toma de decisiones en línea con la estrategia global de la compañía. El objetivo último debe ser garantizar el cumplimiento de los objetivos estratégicos.