NOVEDADES FIFA: CAMBIOS EN LA NORMATIVA DE TRANSFERENCIA DE FUTBOLISTAS

La nueva edición del Reglamento FIFA sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores trae importantes novedades que afectarán al mercado de transferencia de futbolistas.

Tras la mediática Sentencia del “caso Bosman”, los reguladores del fútbol europeo (UEFA) y mundial (FIFA), por un lado, y la Comisión Europea, por otro, aprobaron la publicación de un Reglamento que recogiese los principios por los que se debe regir la normativa sobre transferencia de futbolistas profesionales (el Reglamento).

La última de las modificaciones al Reglamento, publicada por la FIFA el pasado 11 de febrero, afecta, entre otras cuestiones, a las “transferencias puente”, a los futbolistas menores de edad y a la solidaridad con el fútbol aficionado.  

A continuación, analizamos en qué consisten estas tres reformas:

1. Regulación de las "transferencias puente"

A pesar de los numerosos intentos por erradicar este tipo de traspasos, hasta ahora, las “transferencias puentes” no se encontraban reguladas por la FIFA. Se trata de traspasos cuyo interés es puramente económico y que en ocasiones busca evitar el pago de derechos de formación, dejando de lado el ánimo deportivo. Es por ello que, tras diversos laudos y recomendaciones del Tribunal de Arbitraje del Deporte (TAS/CAS), la FIFA ha decidido introducir una regulación específica relativa a este tipo de transferencias con el fin de hacerlas punibles ante aquellos clubes que las realicen. 

El nuevo reglamento define las “transferencias puente” como “dos transferencias consecutivas del mismo jugador -nacionales o internacionales- vinculadas entre sí y con una inscripción de ese jugador en un club intermedio para evitar la aplicación de la reglamentación o legislación pertinente y/o con el objeto de defraudar a otras personas o entidades.”

Asimismo, se establece una presunción iuris tantum en virtud de la cual se considerará que existe una “transferencia puente” cuando un jugador sea transferido dos veces -ya sea de forma nacional o internacional- en un periodo de dieciséis semanas, bajo apercibimiento de sanciones disciplinarias.

En la actualidad, es práctica habitual de muchos clubes profesionales contratar futbolistas, generalmente jóvenes, que son inmediatamente cedidos a clubes de inferior categoría para que terminen su formación. Esta práctica y otras similares, se encontrarían, a priori, vedadas por la norma, por lo que habrá que esperar a la interpretación de los órganos de la FIFA sobre la aplicabilidad de la prohibición.

Esta prohibición entró en vigor el pasado 1 de marzo.

2. Las transferencias internacionales de futbolistas menores de edad

Otra de las novedades introducidas en la nueva edición del reglamento es la modificación del artículo 19, que regula las transferencias internacionales de menores de edad. 

El desarrollo y protección de los menores de edad es uno de los asuntos que más preocupa a la FIFA. Así, la transferencia internacional de un jugador menor de edad se encuentra, como regla general, prohibida y en los últimos años se han intensificado las investigaciones sobre los clubes, algunos de los cuales han resultado sancionados.

En ediciones anteriores del reglamento, eran tres las excepciones mediante las cuales se permitían las transferencias internacionales de futbolistas menores de 18 años:

  • Cuando los padres del menor de edad cambian su domicilio al país donde el nuevo club tiene su sede por razones no relacionadas con el fútbol.
  • Cuando la transferencia se realiza dentro del territorio de la Unión Europea o del Espacio Económico Europeo y el jugador tiene entre 16 y 18 años, con una serie de requisitos a cumplir por el nuevo club.
  • Cuando el jugador vive en su hogar a una distancia menor de 50 km de la frontera nacional, y el nuevo club también está a menos de 50 km de la misma frontera, siendo la distancia máxima entre el domicilio del jugador y el nuevo club de 100 km.

En la nueva edición del Reglamento, se añaden otras dos excepciones a las tres ya mencionadas:

  • Cuando el jugador huya de su país de origen por razones humanitarias que pongan en peligro su vida o su libertad y, por tanto, se le permita residir, al menos temporalmente, en el país de destino.
  • Cuando el jugador sea estudiante y se mude sin sus padres temporalmente por motivos académicos para participar en un programa de intercambio.

Estas excepciones han sido introducidas con el fin de codificar la jurisprudencia establecida por los órganos decisorios de la FIFA en relación con este asunto, que ya venían reconociendo estas excepciones a la regla general. 

Esta nueva disposición reglamentaria entró en vigor el 1 de marzo de 2020

3.Mecanismo de solidaridad

La tercera gran modificación introducida en la nueva edición del Reglamento de FIFA es la relativa al pago del mecanismo de solidaridad. 

Este mecanismo de solidaridad es una contribución económica que es pagada a los clubes formadores de futbolistas que han participado de la formación de un jugador entre los 12 y los 23 años cuando los futbolistas son transferidos antes del vencimiento de su contrato con un determinado club. Esta cantidad a repartir es el 5% del precio de traspaso de un club a otro y se reparte de forma proporcional, en función del número de temporadas que haya estado inscrito el jugador con cada club formador. La parte responsable de dicho pago es el nuevo club del jugador. 

El propósito de FIFA con el establecimiento de este mecanismo es que los clubes profesionales compensen económicamente a todos aquellos clubes que hayan sido partícipes de la formación del jugador. 

Anteriormente, el pago del mecanismo de solidaridad se limitaba a las transferencias entre clubes que no pertenecían a la misma Federación Nacional de Fútbol. Sin embargo, con la nueva modificación, se amplía el devengo de este mecanismo a las transferencias nacionales, siempre que el club formador pertenezca a un país distinto. 

De acuerdo con los datos publicados por FIFA, en el año 2019, las transferencias internacionales de futbolistas devengaron un pago total del mecanismo de solidaridad que asciende a 63.3 millones de dólares, a repartir entre los clubes formadores de jugadores. Se espera que, con la modificación introducida por FIFA, esta cuantía se incremente de manera exponencial.

Esta nueva disposición reglamentaria entrará en vigor el 1 de julio de 2020.